GGGira, otro viaje musical, la aventura continúa. Después de los primeros mil kilómetros en la furgoneta (esta vez sí!), llegamos a Galicia, con escala en Burgos, para el primer concierto de esta primera serie de verano 2010. Es parte del ciclo organizado por la productora, En clave de sol, enchufados al sol. Y después del concierto en Ourense un baño en las pozas...! Qué cantidad de recuerdos (mogollón...) del primero de los viajes a este lado con la misma intención, tender esos puentes, como los del mural de un amigo que acabo de ver, y el momento (qué momento) de su creación que es como si también lo hubiera vivido. Cada palabra dispara una cosa nueva, esas causalidades que se siguen haciendo madeja. Esa exploración que no quiere perder la capacidad de asombro frente a lo simple y hermoso de los días, continúa buscando ese momento, esa sensación que todo lo justifica todo.
Ondas. Expresado en términos muy musicales, los ritmos vitales. Están en fase, o desfasados, vibran armónicamente, o no. Eso no se controla, simplemente sucede. Pulsamos ondulatoriamente. ¿Hay onda? ¿Coges la onda, la pillas? Los seres humanos somos como instrumentos. Se descubre que hay ritmos que armonizan y otros no, que están cruzados. "Cuando una conversación se desarrolla satisfactoriamente es porque ambos interlocutores han logrado un ritmo mutuo y estable. Para uno puede ser un patrón natural y cómodo, mientras que el otro puede verse obligado a hacer un esfuerzo
para mantenerlo". Leer esto me permitió escribir una carta demorada que tenía pendiente. Me llevó automáticamente a ver situaciones como espectador, analizar los elementos de la comunicación multisensorial, y comprender ese disgusto inexplicable. En términos musicales, cada personalidad tiene una banda sonora particular. A veces se armoniza, hay que aprender a afinar de oído, agudizar la percepción y experimentar viendo la onda que genera la gente a su alrededor. Saber cuál vibra en sincronía con la tuya, y cuál no.
Vamos en ruta, hoy de Burgos a Calatayud para el próximo concierto de la gira enchufados al sol.Si, en el hotel hay wi-fi. Comunicación en medio de kilómetros y conciertos, biodiesel, pedaleo y sol...! Vitoria, Vitoria-Gasteiz, no me encontré con tu transeúnte, esta vez me quedé en tus bosques. Pero queda para otra visita esa caminata con rumbo a la casualidad.
Hoy
toqué en la armónica que me regalaste,
algo parecido al cumpleaños feliz,
y me acerqué al locutorio despacito,
como con pequeños pacitos de madera.
Alguien con ese carácter teníamos que tener
para completar la galería de referentes.
Heridos de noche, humo y copetines,
retobados y creativos brindamos
en un rincón común de nuestros templos imaginarios,
esos en los cuales las imágenes tienes curvas sacrílegas,
donde me hago sonido.
Entonces te saludo y me transporto,
mientras te va amaneciendo una sonrisa,
en medio de una guiñada me dices: atendéme acá.
Som-hi..!!!
"Me recuerdo ladeando la cabeza
para leer el lomo de aquel libro
en la primera visita..."
Y ahora Català, tengo tu Nivell C..!!!
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