Este espacio estuvo en coma,
ahora vuelve en si, despacito.
Necesitaré ponerme al día y escribir algunas cosas sucedidas, vividas y pensadas en un pretérito. Vacaciones con naturaleza, familia y amigos. Un par de conciertos rituales de amistad creativa ofrecidos con cariño para unos pocos, los más queridos. La alegría de haber traído buenas noticias, de mi camino que siempre apenas comienza. Se pondrán en evidencia los vaivenes del tiempo mientras disfruto del último día de visita en Uruguay.
Porque una vez más sucederá lo que canta mi canción:
"el tiempo del que escribe, no es el tiempo del que lee"
empuja el aire, resuena, repercute,
voy recabando señales que se superponen
sensible al sonido caigo en sus camas,
buscando en una frase la musicalidad interna
reencontrar, redefinir, religar,
eso es lo que hago
quiero ser un aroma en la idea de la ofrenda
floral
Los primeros acordes de Oboi...
siempre fue así, un cambio de clima,
hoy para entender esta distancia
en la que mi mayor desafío
es no mirarte.
Recorro el pueblo de nuevo, todo está casi como si no me hubiera ido... Cierro los ojos… ¿te animás a cerrar los ojos? Dale dale, así, despacito.
Entonces paseo por la plaza… …que fea la plaza…
¿Qué querés que te diga? ¿qué es linda?
Linda no es.
Pero es la de mi pueblo y por eso también está llena de recuerdos.
La plaza…me voy a sentar un rato…
Lo que más me desagrada de la plaza es que tiene un escenario siempre vacío. Es casi una explanada...
Y allí está la fuente, como cuando era chico. Esa forma, una suerte de sombrero de cemento, rodeado de una piscinita con agua que en el fondo, tenía monedas. ¿Porqué hay monedas en la fuente, Mamá? ¿La gente pide deseos y tira monedas a la fuente? ¿Y piensa que se le van a cumplir? Qué raro es el mundo de los grandes.
En la piscinita había una serie de islas en fila, y en el centro de la fuente de ese lado... una puertita misteriosa... Misteriosa hasta que un día ...ví-a-un-hombre-entrar-en-la-fuente... ¡¡¡qué revelación...!!!
Dentro de la fuente había un control, como la cabina de una nave espacial... Maravilloso... La fuente era una nave espacial, un ovni desubicado que (...)
Por estos días soy guía, y de nuevo bajo el amontonamiento de datos y papeles y fechas y propuestas, me siento activo. Llegaron los actores uruguayos, un trío que yo siento parte de mi mismo elenco. Entonces mi casa se convirtió en un campamento de refugiados, mientras les muestro mi manera de manejarme entre el aturdimiento de tantas señales nuevas. Todo nuevo... palabras, colores, actitudes. Espero encontrar la forma de guiar estando tan perdido. Vivo sin vocación de faro, pero a veces siento que doy alguna luz.
Me gusta verlos ahora a ellos en lo que era mi momento hace un tiempo, atiborrado de intrigas, felíz escudriñando mapas, calles, plazas y monumentos, centros culturales, indumentaria, vidrieras... gente. Todo nuevo, todo diferente. La lección básica "tú tranquilo", y así les digo... "intenta beber de la manguera de los bomberos". Intento enseñar, no lo que me han enseñado, sino lo que he aprendido.
Nunca fuimos solamente dos, existimos gracias a el resto del equipo. El punto de inicio fueron las canciones, es cierto, la persistencia de seguir, renovando motivaciones en Montevideo o Buenos Aires o la costa de Rocha. Pero la propuesta completa desde un principio fue la unión de diferentes disciplinas y enfoques artísticos.
Así se sumaron al grupo muchos artistas que a lo largo de los años dieron a nuestra propuesta musical un planteo escénico único en nuestro medio. Colocamos la sorpresa en ese espacio escénico, poco habituado al espectáculo en general, y esas ayudas visuales funcionaron como videoclips vivos, como vehículo formal de la reinterpretación constante de las canciones. Entonces las performances se fueron ligando a las músicas, tendiendo puentes inconscientes que luego, al escuchar el disco, llevan al espectador a ver a quienes desde lo escénico interpretaron la canción. Es así que el espectador de los shows en vivo tiene elementos extra a partir del audio de un disco. Elementos para imaginar, para recrear en un sentido fenomenológico, lo vivido.
Con la reinterpretación de la música desafiamos la naturaleza efímera del arte de la performance, porque en quienes presenciaron un recital en teatro está la memoria de lo escénico, y (...)
Ladran Sancho...
El mundo literario festeja los 400 años de la primera edición de "El Quijote de la Mancha", obra máxima del idioma castellano. Su universalidad está basada en que representa, más allá de su divertida peripecia humana, una gran parábola sobre ese héroe trágico que, tal como reflexionaba Ortega y Gasset, se convierte, trascendiendo al texto, en arquetipo intemporal y universal.
"Barcelona, archivo de la cortesía", es una frase de los elogios del Quijote a la capital catalana. El personaje cervantino la define como "albergue de los extranjeros, hospital de los pobres, patria de los valientes, venganza de los ofendidos y correspondencia grata de firmes amistades, y en sitio y en belleza, única".
El comienzo de la novela "Un lugar de la Mancha de cuyo nombre no quiero acordarme" es una ubicación difusa, pero luego desvía a su hidalgo del camino de Zaragoza previsto al final de la primera parte hacia un sitio concreto. Así Barcelona, como han escrito, entra a la gran literatura por obra de Cervantes, como un finisterre narrativo y simbólico.
Los dos, si y no, ambos son uno. Desde algunos rincones del mapa del pensamiento filosófico, del laberíntico registro de la huella del pensar humano, surge la voz de Heráclito y con él muchos otros: "la misma cosa son lo vivo y lo muerto, lo despierto y lo dormido, lo joven y lo viejo, porque cada uno de estos opuestos, al dejar de ser lo que es se transforma en el otro, e igual ocurre en el sentido contrario". Y fantaseando con representaciones míticas continúo mirando las estrellas a través del techo. Veo en muchos sitios el entorno para escenificar la complementariedad de los opuestos. La acción artística es la estilización de la vida. Y ese disco pAr, ese dúo de músicos, como las mejores parejas, son la contradicción hecha uno. En esa transición sucesiva entre extremos, ahí están todos los demás matices.
Sumido en el vértigo huracanado, la azarosa historia que nos toca a todos y nos hace girar, entre esas colisiones, que nos pasean entre encuentros y desencuentros entre las letras y los hombres, encontré un día un resumen anual del diario español El País, estando yo de visita en las costas de sudamérica.
Allí en esa página el cronista intentaba una aproximación a un fenómeno musical, los cantautores. Y como desde que llegué a Europa todos mis espectadores han definido lo que hago de ese modo, es decir que parece que tengo las características de un cantautor, me interesó saber de qué se trata. Dentro de las clasificaciones, que son molestas pero necesarias, se puede decir que entro en la categoría de los menos clasificables.
La situación se sigue repitiendo casi a diario. Tras la pregunta viene mi misma duda. ¿Qué música haces? Y mi inadecuación descubrió en estas tierras un escaparate donde sentirse a gusto, dejando conforme a la parte ordenada y clasificatoria de los que preguntan.
Y el texto del periodista me hizo sentir que tienen razón, soy cantautor.
Dice EL PAIS, desde ese recorte que conservé:
"La denominación es problemática, pero aún vigente con amplias renovaciones.
Una forma (...)
Me hace falta un post informal, esos apuraditos en los últimos tres minutos de conexión. Salgo de la boca del metro L4, vengo de cantar en la estación en la que tenía turno. Entonces camino sin rumbo, como no queriendo volver a casa. Por Laietana hacia el mar y de pronto doblo en la esquina como en un automatismo, entonces me meto a mi biblioteca preferida... ah... el refugio intelectual de nuevo aplaca todas mis contrariedades, mis dilemas, las cosas que continúan incambiadas, como volver a decir por ejemplo mi oración de falquezas, avatares de la fuerza, cosas de la resistencia.
Empieza el calor de este lado del mundo. El mercurio se dilata seguramente en algunos tubos de vidrio, asciende la columna grisácea. Eso es lo que asegura el luminoso de la farmacia cuando marca los grados Celsius, cuando vuelvo a casa. En la playa todos en bolas, liberados hombres mujeres y grados intermedios. Las músicas miran al sol, momento antes de ser sembradas en sobres manila. Me faltan unos argumentos fertilizantes, la semilla es potente dicen que se nota, nada que agregar. La aridez es miedo pero están, el agua de tus besos y ese sol rabioso. Si tiene que ser, será.
el dolor de la lucidez... me quedó sonando esa idea de una de las peli de esta semana. ¿Será eso lo que siento?
"Lugares comunes", de Artistarain. Será seguramente por sentirse identificado con el docente Robles, que condensa toda su descarga desesperada en unos minutos de clase. Esa exclusión (patadaenelculo de cualquier empresa, en este caso sistema, que ya no le sirves) le hace abrir caminos de supervivencia (sobrevivencia sería menos correcto pero más justo) que tienen que ver con la resistencia. Un intelectual enfrentado una vez más a la incoherencia entre ideas y realidades, a la involución humana.
El cine que me gusta ver no es un pasatiempo, me deja pensando.
Cuando en otros espacios se habla de este espacio en el que escribo, "no puedo menos que" compartirlo con los demás lectores:
"Avatares de la fuerza"
¿Que sí a mi no se me ocurre que escribir?, es cierto, me suele suceder, pero también sucede que a veces tus palabras me parecen tan justas, tan adecuadas a mi momento y a mis sentimientos, que no puedo menos que tomarlas prestadas. Es increíble que desde tan lejos, te mantengas tan cerca y tan al tanto de tus amigos. A veces flaqueo, y corro a tu rincón violeta, siempre dispuesto a darnos refugio. Muchas Gracias.
Gracias a ustedes, los que leen... y de ese modo están.
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