Que cómo me recibió?
quequeré que te diga?
hay brillos algunos
opacidad entorno
hay mucho sentimiento
para poder ser objetivo
Bajando el ritmo por un tiempo, de a poco encontrándose con los queridos, respirando naturaleza y tranquilidad. Este otro lado es otro mundo, otro paisaje, otro fraseo al vivir.
Entonces a disfrutar de sus cosas únicas.
Uruguay. ¿Qué es Uruguay? No sé, preguntále a tu psicólogo.
Con esta cita de Leo el que más lía, ese genio patrio, comienzo, porque siempre algún disparador hace comenzar este letrear un poco descuidado con algunas impresiones de la semana. Salimos por la ruta, seguimos la costa del este, la más salada, el fin de semana nos encontró en la playa del barco, Santa Teresa. Guitarreamos con la gran familia saboreando los mejillones que papá arrancó de las rocas, de a poco las nuevas canciones ya tienen sus primeros simpatizantes. Un día fuimos hasta la frontera, la de ticholos y mariolas, la de garotos y guaraná, la de descolocados freeshops ectópicos. La calle que tiene a Pelé, su mejor cuidacoches, es un límite. Parabólicas y banderas palestinas, baurú y pies descalzos. Este lugar parece tener las vendedoras más aburridas del planeta, siempre me detuve en algunas expresiones, pena y desolación. Al otro día fuimos a Punta del Diablo, allí eran imperdibles los buñuelos de algas (Ulva sp.). Luego de saborear esta entrada típica del lugar los comensales se dividieron entre otras opciones: paella y chivitos. Después volvimos en dirección Este, Cerro Chato, Achiras, La moza. Respiramos el iodo y la sal, (...)
En Maldonado todo es lento menos los rumores. Parece que la gente se va enterando que hay posibilidades de que toquemos. Hay propuestas, me dicen que hay espectativa, que se espera. No sé si creer.
Me reuní con Oscar en el teatro para ver todas las reformas que comienzan en la sala. Hay varias opciones de fecha para concretar una actuación, como siempre con puesta en escena. De todos modos todo está muy verde aún, dicen que va a madurar, veremos si sucede antes de que me vuelva a ir. Esa noche con David y Sabri, una picada y un par de tintos, nos reímos un poco del mismo panorama local que no cambia, de la desgracia de la misma realidad que sufrimos por años. Mi perspectiva actual es tan nueva que a veces me sorprendo de mi propia visión. Tranquila. Tú tranquila.
A la noche siguiente viaje a la capital, teatro "El Galpón" para ver "Las Tres Hermanas" de Chéjov. Adriana actúa, todo el elenco está formidable. Luego de aplaudir con muchas ganas esperamos a la amiga actriz en el hall. Nos vamos al Lobizón, entre gramajo milanesa y vino, en la mesa contamos anécdotas, y cada cual (...)
Soy huésped en Al Ras del Piso por estos días. El sabado salimos con los chochamu, en La Ronda al llegar sentí que era una fiesta sorpresa, en cada mesa había alguien conocido. Después seguimos de trille en la montonera, me reencontré flotando en un río de maneras de ser y estar, de maneras de existir. El pañuelito del mundo demuestra que todos nos conocemos. La distancia entre dos personas es igual a una cadena de conocidos. ¿No nos hemos visto antes? Flaco disculpá pero vos... No flaca disculpá pero no estoy en ese plan, salí con amigos. Gracias igual. La única que se llevó una mirada estaba al otro lado del río, viendo la correntada con aquellos ojos de biblioteca ahumada. No explico, sólo escribo. Salgo, ando, paseo por esta capital con la nueva mirada. Duermo algún sueño de los de siempre y al otro día me reúno con los ex-compañeros del IPA, la chorizada y el fondo verde, el olor a leña, los higos y ajíes catalanes a la parrilla, papas y boniatos al papel alumino (plomo sería tóxico), mucha desformación profesional. ¿Es lógico no? Los profes y sus temas de conversación. Valeria organizó, Marisel trajo el pizarrón y (...)
"Sos de manual", diagnostiqué a mi amigo el pintor: Hipocondría.
Sus síntomas son tan claros, no me queda otra forma de explicárselo. Por momentos me asusta su estado. Solamente me quedaba leerle un texto que describe ese trastorno, y lo describía de tal modo que en un momento me preguntó ¿estás leyendo en serio, o estás inventando?
Todo lo escrito parecía referirse a él. Yo recordaba hablándole del tema mis épocas en la facultad, la historia del mica panis y todo eso. La hipocondría es un trastorno que tiene que ver con la actitud que el individuo adopta ante la enfermedad. La persona está constantemente sometida a un análisis minucioso y preocupado de sus funciones fisiológicas básicas, pensando en ellas como una fuente de segura enfermedad. La interpretación catastrófica de los signos corporales más ínfimos por parte del individuo, es el mecanismo que desencadena la hipocondría.
De alguna manera ponerme a hablar con mi amigo de este tema es una forma de ayudar de algún modo, hacerle ver que es evidente su situación, es un cuadro clarísimo. (Un cuadro que debería pintar y dejar colgado en la pared como un momento de crisis superado)
El nombre de esta enfermedad proviene de otro nombre, griego, (...)
De vacaciones, disfruto de los queridos, algunos de ellos familiares, otros no. En la quietud aparente del cámara lenta, disfruto de los encuentros con quienes siempre me apoyaron. Y entre las repetidas preguntas: ¿cómo te está yendo? ¿dice que te va bien? ¿y con la yerba? ¿dónde es bien que estás? etcétera..., aparece la querida... ¿cuándo cántán? (así, doble tildado), o ¿cuándo sale un toque?.
Pero “viste como es”, ya decía el prócer aquello de que nada podemos esperar sino de nosotros mismos. Por ahora ensayos, todos los días... mientras confirmamos y ajustamos detalles, fechas y lugares.
Escucha
la cueva está en silencio
inminentes las primeras gotas sobre el techo
Escucha
las razones rumiantes
tras el silencio
estoy sediento
como la tierra
y lo que subvive
mi pensamiento
Escucha
detuve el disco
escucha el tiempo...
Volverán las gotas
en caída libre, sonriendo,
huyendo de los ronquidos
del cielo.
La ciudad es la sala de espera de la tormenta,
nos cubrirá el sueño un edredón de gotas superpuestas.
El cielo descarga su flash de fuegos varicosos,
digo, sin contradicciones en medio del absurdo.
A un limbo lejano me eleva lento,
la sucesión de letras que canta mis dedos.
No hay rima ni métrica, sólo pertinencia.
Soy esa puerta entreabierta...
...aún estoy despierto.
¿Escuchas?
¿Si?
Ya está lloviendo.
En este asunto de estar de visita en mi propia ciudad, organizar un toque es una experiencia absurda y a la vez de una responsabilidad enorme. Es patear contra aquella misma pared, pero esta vez a las risas, y a la vez acariciar algunos oídos que amo. Reuniones de producción, locales, imprentas, prensa, ¡producción es hacer!, y exponerse a las bombas de envidia. Andar por el pueblo basta para escuchar algunos murmullos que son como ladridos, ¿viste Sancho?. Somos parte de este pueblo como el sordomudo de la bicicleta, como el loquito característico de la plaza de pueblo del interior, somos al decir de alguna doña los rockeros peludos, los cristos, somos los distintos nuevamente a las andadas. Y bueno, así camino por estas calles de película, como si estuviera viendo de nuevo Buena Vista Social Club. Vine a regalarle unas canciones a la gente que quiero, a la que todo este tiempo nos mantuvo cerca de su corazón. Ahora sí que no me importa nada, que escuche quien quiera... (y pague la entrada). Já!
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