Oh, la vida, el clima estival, llorar una película, preparar el concierto de esta semana, volver a escribir, cantar las cuarenta. Hablar de bueyes perdidos, o encontrados. Un comienzo desde la simpleza más escondida, para abordar sin querer y filosofando, las cuestiones largamente planteadas, las cosas que de verdad nos interesan, llámale frentes proas abiertas heridas asuntos cuestiones, la inabarcable e intrincada tarea pendiente. El curso de la vida continua educación. Enséñame.
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